Machismo y pandemia

machismo y pandemia

Llevo semanas asistiendo con cierta perplejidad al posicionamiento ideológico ante la pandemia. La ideología, por definición, no atiende a (muchas) razones pero sería de esperar que los sucesos actuales fueran capaces de filtrar las corazas más inflexibles. Mi glándula de la inocencia no se termina de reabsorber ni con los años ni con las decepciones terribles .

No se trata de quién está en el poder y quién en la oposición. La derecha se comporta igual aquí en la oposición que en USA o Brasil donde gobiernan.

Creo que una de las razones que podría explicar este asunto, una de ellas, son los valores patriarcales. El entramado de valores dominantes de nuestra sociedad, la superestructura, Marx was right, es un entramado que no se puede mirar por partes. Los valores machistas son los valores capitalistas son los valores imperialistas son los valores violentos… Pero, esto es una breve publicación en un blog y no un ensayo, así que, me fijaré, brevísimamente, en lo machista.

Los valores machistas no se llevan bien con un montón de cosas que ahora son necesarias hasta decir basta: los cuidados, la prudencia, reconocer la propia fragilidad, aceptar que tenemos miedo… Los machotes no se ponen mascarilla como extensión de ese impulso gañán por el cual tampoco se ponen condón. No podemos enfrentar una pandemia si vamos de chulos por la vida.

El machismo es Thanatos y ahora necesitamos a Eros. Freud también tenía su parte de razón.

Estos días han circulado vídeos e informaciones que hablan de cómo los países con mujeres al frente están enfrentando mejor la pandemia de COVID-19. La relación no es ni mucho menos inmediata. Tampoco lo es sencilla. Téngase en cuenta que los valores machistas, en tanto en cuanto que valores dominantes y coloniales, no son exclusivos de los hombres. Hay muchas mujeres que los llevan bien a gala. Algunas de ellas tienen responsabilidad de gobierno.

Concluyo con una vuelta de tuerca necesaria. Los valores aquí expuestos como necesarios se pueden entender como femeninos en un primer momento de la reflexión o de la conversación. Pero, después, debemos caer en la cuenta de que se tratan de valores ajenos al sexo y al género. Son valores plenamente humanos y que nos remiten a la clave de todo: el apoyo mutuo.

En realidad, es todo muy sencillo.

Imagen: St. Louis Red Cross Motor Corps on duty during influenza epidemic (1918).

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