El sándwich de la verdad

sándwich de la verdad

Cuando entramos a discutir algunos argumentos o a desmentir algunos bulos, podemos estar ayudando a darles más visibilidad; para evitarlo, el lingüista George Lakoff propone usar el sándwich de la verdad. 

Si vas a caer en la trampa, lleva un sándwich a mano 

Si fuéramos andando por mitad del bosque y viéramos una señal en mitad del camino que señalara a un agujero apenas disimulado con algunas ramas y que dijera “¡Atención Trampa!», nos echaríamos a un lado y lo bordearíamos con cuidado de no caer. Incluso si el cartel no estuviera, seríamos capaces de darnos cuenta del truco y evitaríamos la trampa. Y, sin embargo, nos encantan otras trampas que, si lo pensamos apenas un poco, son también muy evidentes y pueden provocar lesiones mayores que un esguince de tobillo.

Entramos a nuestro feed y, algoritmo mediante, nos salen a la primera de cambio las publicaciones más polémicas. La indignación nos puede, nuestro deseo de justicia clama ser satisfecho, y ahí que nos lanzamos a discutir. Con datos, con memes mordaces, con comentarios hirientes. Lo que sea por un buen zasca.

La mayor parte de las veces, esa reacción por nuestra parte solo contribuye a dar más visibilidad a la noticia o a la opinión que queremos combatir. Lo más probable es que nuestra réplica se pierda en la inmensidad de los contenidos digitales pero hayamos ayudado a poner el foco en aquello con lo que no estamos conformes.

Se trata de un comportamiento que tenemos prácticamente automatizado por lo que es fácil usarlo en favor de los intereses propios. Quien desee alterar la conversación pública, enfangar el debate y/o conseguir que su idea se repita sin cesar, no tiene más que lanzar al ruedo la idea más descabellada posible y ahí iremos a caer en la trampa y hacerle de altavoz con nuestras razones y contrarrazones.

No alimentes al troll… y si lo haces que sea con un sándwich de verdad

Hay varios refranes y frases hechas a las que podríamos echar mano para ilustrar lo que más convendría hacer en estos casos. Por ejemplo: no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Es la misma idea que está detrás de una de las que fue reglas de oro de internet al menos durante un tiempo: Do not feed the troll.

sándwich de la verdad

Pero, en fin, si somos de quienes no pueden tener la boca cerrada o los dedos sin teclear, si vamos a caer en la trampa, hagámoslo con conocimiento de causa y recurramos a la técnica del sándwich de la verdad. 

La propuesta es del lingüista George Lakoff y tiene la virtud de la sencillez. Se trata de decir primero la afirmación apropiada, después la barbaridad de turno que se quiere desmontar y se acabar repitiendo la verdad.

Como nuestro cerebro debe manejar mucha información, tomar decisiones sin fin, revisar muchos recuerdos… hace lo que puede por buscar atajos y optimizar el trabajo. Así, pone más empeño en recordar siempre lo primero que escucha de una noticia o de una conversación. Afirmando en primer lugar el dato correcto o la afirmación atinada, nos aseguramos de no reforzar el bulo o el odio. Que, además, quedará en evidencia cuando cerremos repitiendo la afirmación inicial. 

El propio Lakoff resume su fórmula en Twitter:

  1. Empieza con la verdad. La primera idea siempre tiene ventaja,
  2. Señala la mentira. Intenta, siempre que puedas, no amplificar sus términos.
  3. Acaba con la verdad inicial. Repite siempre las verdades más que las mentiras. 

Se trata de algo que el periodismo ha sabido desde siempre: la importancia del orden a la hora de dar o quitar énfasis.

Se aplicáramos esta receta a uno de las mentiras recurrentes en la conversación pública en España podríamos escribir algo asÍ.

1. La evidencia empírica muestra que la inmigración es económicamente beneficiosa porque aumenta el consumo, la innovación, no reduce los salarios y puede contribuir a aumentar la productividad. 2. A pesar de lo que dicen los datos, el discurso xenófobo de algunas partidos repite mentiras como que las personas que llegan a nuestro país en pateras reciben ayudas económicas de forma inmediata cuando es imprescindible tener la documentación en regla para poder solicitarlas. 3. Estas mentiras son parte de un discurso político que no quiere ver la evidencia de que la inmigración aporta a este país más de lo que recibe.

SÁNDWICH DE LA VERDAD

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Pero las cosas no podían ser tan sencillas y siempre hay que dejar un poco de espacio al pensamiento crítico. Podríamos, entonces, preguntarnos si es legítimo aplicar técnicas para convencer o ganar una conversación. ¿Es un sándwich que hacemos que el otro se coma contra su voluntad? Hay quien desconfía de este tipo de trucos. El filósofo, periodista y anarquista Crispin Sartwell publicó en The Wall Street Journal un artículo titulado y subtitulado ‘Truth sandwich’? Baloney! George Lakoff says Trump is manipulating the voters. To fight back, he proposes to manipulate the voters. (¿sándwich de la verdad? ¡Chorradas! George Lakoff dice que Trump manipula a los votantes. Para contraatacar, propone manipular a los votantes).


La columna de opinión que publiqué el 15 de enero en «La contraportada» de Onda Regional hablaba también del sándwich de la verdad. Puedes escucharla haciendo clic en la imagen de abajo.

federico montalban en onda regional

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